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Casos de derecho deportivo: los derechos de ocupación de futbolistas

Llega la temporada al mes de enero, y los clubes que no hicieron el trabajo bien en verano, acuden al mercado en buscar de algún fichaje que complete la plantilla y puedan mantenerse arriba en la clasificación o salgan de los puestos de peligro que ocupan en la actualidad, para ello no deben tener ocupadas las veinticinco fichas que regula el reglamento de la Federación en la liga profesional de Primera y Segunda.

Los clubes deben tener unas pautas para no contratar a jugadores que no cuenten para el club o entrenador, y evitar tener que tomar decisiones:

  • Extinción del contrato firmado de mutuo acuerdo entre el club y jugador, llegando a un acuerdo económico para la resolución del mismo.
  • Vender al jugador a otro equipo.
  • Ceder al jugador a otro equipo, para que pueda ejercer su derecho de ocupación efectiva.
  • Despedir al jugador, indemnizar al futbolista y reconocer la improcedencia del mismo.
  • Mantener al jugador en plantilla con la licencia federativa en alta, si no llega al acuerdo entre ambas partes, aunque no se suele llegar a estas opciones, porque club y jugador están interesados en no pasar por esta situación tan comprometida para ambas partes.

Tras analizar los casos anteriores, pueden ocurrir dos casos, en el primer caso los clubes no han llenado el cupo de veinticinco futbolistas en plantilla, y puedan ocupar la plaza acudiendo al mercado a realizar los fichajes de invierno hasta completar el cupo restante.

En el segundo caso, es dónde tenemos el problema real, porque el cupo está lleno, y para dejar entrar primero hay que dejar salir, con lo cual, se debe resolver el contrato con el futbolista que no cuenta para el entrenador y no esté contento en el club, se paga una indemnización por el despido del futbolista correspondiente a lo que pacten entre ambos, y el jugador pasa al mercado libre para poder fichar con otro club.

En este caso el club no cuenta con el jugador , pero no quiere abonar la indemnización por despido que le costaría resolver la situación contractual, por lo cual prepara una argucia deportiva contra el futbolista amenazando que le va a causar baja de la licencia federativa, lo cual le impedirá volver a trabajar hasta que finalice la temporada, en este caso, al futbolista se le estuviera negando el derecho de ocupación efectiva, lo cual, llevaría a el juez a condenar al club con un despido improcedente.

Los jugadores tienen derechos en los clubes, como cualquier trabajador en su empresa, para ello según en el artículo 4.2.a) del Estatuto de los Trabajadores y, en el artículo 7.4 del Real Decreto 1006/1985, el jugador  viene reconocido con carácter general el derecho de ocupación efectiva , como relación laboral entre club y futbolista.

El Tribunal Supremo argumenta que el club debe garantizar al futbolista la posibilidad de jugar, en este caso trabajar, por lo cual no puede causar la baja federativa, ya que estaría impidiendo al jugador de su derecho a trabajar, al no poder acudir a la lista de convocados del partido de fútbol, y con ello no disputar ningún partido oficial al tramitarle la baja de su ficha federativa, porque luego están las cuestiones técnicas que dependen del entrenador si quiere que el futbolista vaya convocado o no, pero es decisión del entrenador teniendo la licencia federativa en regla.

Como siempre hay excepciones particulares para dar de baja la licencia federativa sin quitarle el derecho de ocupación efectiva, en este caso la federación y los clubes de fútbol llegaron a un acuerdo en el cual, si un jugador se ha lesionado gravemente por periodo de seis meses o más , se le puede tramitar la baja federativa y poder reemplazar por otro jugador durante todo el periodo de la competición, también hay otro caso pero muy poco común que sería la suspensión de la licencia federativa por el organizador de la competición.

Vamos a analizar los dos casos detenidamente, que el entrenador no cuente con el futbolista y que el club consiga dar de baja la licencia federativa.

Empezamos en el caso que el futbolista no cuente para el entrenador, y este lo admitido hasta en rueda de prensa, que estando el de entrenador, el jugador no va a disputar ningún encuentro oficial ni amistoso, el jugador al oír estas declaraciones de su propio entrenador, decide demandar al club por no poder ejercer su profesión al no tener el derecho de ocupación efectiva, para lo cual solicita la resolución del contrato firmado entre ambas parte.

El juzgado, desestimo la demanda del jugador,  a pesar de basarse en una sentencia de 2003 que salió favorable al jugador, el juez estima que son diferentes causas, ya que el jugador no se le priva ningún derecho de jugar al fútbol, al tener la licencia federativa en regla, y puede participar en la competición a pesar de que su entrenador no lo crea conveniente.

El juez estima que los futbolistas no tienen derecho de alineación, que esa decisión es de libre decisión del entrenador, y puso el ejemplo de la campaña 2006/2007, cuando un entrenador dijo públicamente que no contaba con el jugador para disputar los partidos, y el entrenador cambio de criterio por el cambio de actitud del jugador o por necesidad propia del mismo, y el futbolista terminó la temporada siendo un jugador muy importante para el equipo, que en el caso del futbolista se volvió a cumplir, no por convencer a su entrenador, sino por la destitución del mismo, el nuevo entrenador del club volvió a contar con el jugador, por lo cual el juez argumento que debido a la inestabilidad del banquillo, la situación podía cambiar al considerar al entrenador una de las partes más débiles de la cadena, como en este caso sucedió, y al jugador no se le privaba de su derecho a ocupación efectiva.

En el segundo caso, el jugador tenía contrato en vigor, y el club decidió causarle baja federativa en el último año de contrato del jugador, entonces el juez resolvió la resolución decretando el despido improcedente y la correspondiente indemnización por negarle al jugador el derecho de ocupación efectiva y además de resolver el contrato con el club.

El club decidió recurrir al Tribunal Supremo, y este aplicó doctrina fijando la sentencia resolutoria a favor del futbolista, al tener el derecho de ocupación efectiva, y esta será aplicable a los nuevos casos idénticos que vuelvan a surgir en el futuro al tramitar la baja de la licencia federativa a un deportista profesional, al violar el derecho de ocupación efectiva al no poder participar en ninguna competición oficial y no poder tener el derecho a trabajar, y poder ejercer su profesión.